Restauración de la imagen de la Virgen Blanca
Como ya es conocido por todos, el sábado 8 de septiembre, se retiró la imagen de la Virgen Blanca del siglo XIV, que preside la balconada y mira a toda la ciudad, para someterla a un tratamiento de restauración y consolidación.
Posteriormente se hará otra copia igual a la anterior para colocarla en la hornacina.
Este acontecimiento me ha hecho reflexionar sobre la imagen de la Virgen que todos los vitorianos llevamos en el corazón. Si una imagen de piedra dura, de las canteras de Ajarte, con la inclemencias del tiempo, se ha ido deteriorando, no estaría de más que analizásemos el lugar y la fortaleza que tiene la devoción a nuestra Madre en el corazón de cada uno de sus hijos.
Y esta labor de restauración y de actualización nos corresponde a nosotros. Hemos de cuidar que los fríos del invierno y los calores del verano, con el paso del tiempo, no la deterioren y que al colocarla de nuevo en su peana, la sintamos renovada y más bella en nuestro corazón.
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